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Tema: Los milagros de Jesús
“y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo.” Jn. 9:7
El objetivo de la clase es enseñar que Jesús es la luz del mundo y que, cuando escuchamos y obedecemos su Palabra, conocemos cada día más al Señor Jesús.
Observación: Al estudiar la clase las profesoras deben leer Juan, capítulo 9.
Tiempo de duración de la clase: 5 minutos como máximo.
Niños
Un día, Jesús estaba con sus discípulos, sus amigos, cuando vio a un hombre que era ciego de nacimiento. No podía ver. Pero, ¿saben quién llegó muy cerquita de él? ¡Jesús! Jesús es la luz del mundo. Él mismo dijo: “Entre tanto que estoy en el mundo, luz soy del mundo”. Jn. 9:5.
Jesús escupió en el suelo, hizo una pequeña masa y se la puso en los ojos del ciego. Después, le mandó que fuera al estanque de Siloé a lavarse. Aquel hombre obedeció y volvió viendo. ¡Qué alegría! Ahora podía ver a la gente, el cielo, los árboles y todo lo que le rodeaba. ¡Ahora podía verlo todo!
Más tarde, Jesús volvió para hablar con aquel hombre. Jesús le mostró quién era, y aquel hombre creyó en el Señor Jesús. ¡Recibió la salvación! ¡Aleluya! La Biblia dice: “Y él dijo: Creo, Señor; y le adoró”. Juan 9:38. ¿Vieron niños? Aquel hombre escuchó a Jesús y obedeció.
Las aguas de aquel estanque son como la Palabra de Dios, que nos lava y nos enseña el camino correcto: “para santificarla, habiéndola purificado en el lavamiento del agua por la palabra”. Ef. 5:26. Nosotros también vamos a escuchar la Palabra de Dios y a obedecer. Cuando mamá y papá digan: “¡Vamos a leer la Biblia, la Palabra de Dios!”, escucharemos con alegría. Así, desde pequeñitos, iremos conociendo y amando cada día más al Señor Jesús.
Madres
Madres, aquel hombre no solo recibió la visión; sino que llegó a conocer quién era Jesús. Nuestros hijos también necesitan ser guiados por nosotros, desde muy pequeños, para conocer cada día más a Jesús.
Por eso, lleven a sus hijos a la EBD y a los cultos, lean diariamente la Palabra de Dios y cuéntenles las historias de la Biblia. Den testimonio, con pequeños gestos, que Jesús es nuestro Salvador. Que nuestros hijos no crezcan solo oyendo hablar de Jesús, sino que, desde la infancia, tengan experiencias con el Señor y aprendan a conocerlo, amarlo y servirlo.
Material Utilizado: Cartel adjunto al material.
Período de alabanza: Yo quiero ser la sal de la tierra (31); El Señor es mi luz (78).
Alabanza final: La luz que brilla más que el sol.
| Dia despues de la clase | Texto biblico | Enseñanza para los hijos |
|---|---|---|
| 1º Dia | Juan 9:5 | ¡Jesús es la luz del mundo! Jesús nos muestra el camino correcto. |
| 2º Dia | Juan 9:7a | Siempre debemos oír y obedecer la voz de Jesús, pues Él quiere bendecirnos. |
| 3º Dia | Juan 9:7b | Cuando obedecemos la voz del Señor Jesús, somos muy bendecidos. |
| 4º Dia | Juan 9:38 | ¡Debemos creer en Jesús, pues Él es el Hijo de Dios, nuestro Salvador! |
| 5º Dia | Juan 9:37 | Jesús mostró que es el Hijo de Dios. Quiere que nosotros también lo conozcamos. |
| 6º Dia | Efesios 5:26 | La Palabra de Dios limpia nuestro corazón y nos enseña el camino correcto. |
| 7º Dia | 1 Juan 1:7 | ¡Jesús es la luz! Caminemos con Jesús y hagamos lo que le agrada. |
