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Clase de Adolescentes

2a Clase: La resurrección de Lázaro

Publicado em 11 de setembro de 2026

Tiempo de lectura:

6–8 minutos

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1.303 palavras

Índice

Tema: Los milagros de Jesús

“Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera!” Jn. 11:43

El objetivo de la lección es enseñar que Jesús es la resurrección y la vida, y que quien cree en Él tiene la esperanza de la vida eterna.


Introducción

Hemos estado aprendiendo sobre los milagros de Jesús. Cada milagro mostraba su Poder, pero también nos enseñaba más sobre el Reino de los Cielos. Hoy vamos a ver la resurrección de Lázaro. ¡Qué milagro maravilloso! Pero piensen en una cosa: ¿viviría Lázaro para siempre en esta tierra? No.

Entonces, ¿qué quería enseñarnos Jesús por medio de ese milagro? Mediten en esta pregunta. Al final de la clase, vamos a comprender que Jesús estaba mostrando algo mucho más grande que la solución al problema de esa familia.



Desarrollo

La Biblia nos cuenta la historia de tres hermanos: Marta, María y Lázaro. Vivían en Betania y eran muy amados por Jesús. Un día, Lázaro se enfermó. Cuando esto sucedió, el Señor Jesús se encontraba lejos de Betania. Sus hermanas mandaron avisarle: “Señor, he aquí el que amas está enfermo.” Jn. 11:3b. Al recibir la noticia, Jesús declaró: “Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. Jn. 11:4b.

Aunque amaba a Marta, María y Lázaro, Jesús se quedó dos días más donde estaba. Después, les dijo a los discípulos que volverían a Judea. Entonces Jesús les habló claramente a los discípulos: “Lázaro ha muerto.” Jn. 11:14b. Cuando Jesús estaba cerca de Betania, Lázaro ya llevaba sepultado cuatro días. Marta se enteró que Jesús estaba llegando y fue a su encuentro. Al verlo, le dijo: “Señor, si hubieses estado aquí, mi hermano no habría muerto.” Jn. 11:21. Jesús siguió hablando con Marta, mostrándole que resucitaría a Lázaro, pero ella no lo entendió.

Y Jesús dijo: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” Jn. 11:25-26. Ella respondió: “Sí, Señor; yo he creído que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, que has venido al mundo.” Jn. 11:27b.

Después, Marta llamó a María. Cuando María se acercó a Jesús, se postró a sus pies y le dijo que, si Él hubiera estado allí, su hermano no habría muerto. Jesús vio a María llorando y a las personas que estaban con ella. Entonces preguntó dónde habían puesto a Lázaro. Y la Biblia registra un momento que muestra cuánto se preocupaba Jesús por esa familia: “Jesús lloró.” Jn. 11:35.

Jesús fue hasta el sepulcro donde Lázaro había sido colocado. La entrada del sepulcro estaba cerrada con una piedra. Entonces Jesús ordenó: “Quitad la piedra.” Jn. 11:39a. Marta recordó que Lázaro ya llevaba cuatro días muerto. Entonces Jesús le respondió: “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” Jn. 11:40. Jesús alzó los ojos al cielo y oró al Padre.

Luego, clamó a gran voz: “¡Lázaro, ven fuera!” Jn. 11:43b. Y ocurrió el milagro. Y Lázaro salió. ¡Estaba vivo! ¡Había vuelto a la vida! El Señor Jesús le devolvió la vida. ¡Aleluya! Marta y María vieron algo que nunca habían experimentado de esa manera: el poder de Jesús sobre la muerte. Y muchos de los que presenciaron ese milagro creyeron en Él.

¿Qué quiere enseñarnos Jesús? Jesús amaba a Lázaro, Marta y a María, y se preocupaba por el dolor de esa familia. Pero el propósito de ese milagro iba mucho más allá de darle unos años más de vida a Lázaro. Antes de resucitarlo, Jesús reveló esta gran enseñanza: “Yo soy la resurrección y la vida” Jn. 11:25a. Jesús hizo ese milagro para señalar una vida que no tiene fin: la vida eterna.

Y esta enseñanza es muy importante para nosotros. A veces, pensamos en las bendiciones de Dios solo para esta vida. Oramos por un examen en la escuela, por un problema dentro de casa, por una enfermedad o por alguna situación que queremos que se resuelva. Podemos y debemos presentar nuestras necesidades a Dios.

Jesús mostró en Betania que se preocupa por nosotros: vio las lágrimas de esa familia y lloró con ellos. Pero Jesús quiere darnos algo mucho mayor que las bendiciones que se quedan solo en esta vida. Una buena nota pasa. Un problema resuelto hoy puede dar lugar a otro mañana. Las cosas que poseemos se quedan aquí. Incluso nuestra vida física un día termina. Pero la salvación nos da algo eterno.

Jesús dijo: “El que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.” Jn. 11:25b. Por eso, nuestra existencia no se resume a estudiar, crecer, elegir una profesión, trabajar, lograr cosas, envejecer y, un día, morir. Hay una eternidad: o tenemos vida eterna o muerte eterna. Y Jesús vino para darnos vida eterna. Pero para recibir esa vida, necesitamos creer en Jesús.

Y en ese milagro, Jesús habló varias veces sobre la fe. Primero dijo: “El que cree en mí.” Jn. 11:25b. Después preguntó a Marta: “¿Crees esto?” Jn. 11:26b. . Y delante del sepulcro declaró: “¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios?” Jn. 11:40b.

¿Se dieron cuenta? Jesús les estaba enseñando a esa familia a creer. Y nosotros también necesitamos aprender a vivir por fe. La Biblia dice: “(porque por fe andamos, no por vista)” 2 Co. 5:7. Pero, ¿qué significa vivir por la vista? Es creer únicamente en aquello que podemos ver, comprender o explicar.

Marta miraba el sepulcro y veía una piedra. Sabía que su hermano llevaba cuatro días muerto. Eso era lo que le mostraban sus ojos. Pero Jesús le estaba enseñando: no te fijes solo en lo que puedes ver; cree en mi palabra de poder.

Eso también nos pasa a nosotros. A veces vemos una situación y pensamos: “No va a salir bien”. “No puedo”. “Nada va a cambiar”. O empezamos a dudar porque aún no hemos visto la respuesta a nuestra oración. La fe no significa fingir que los problemas no existen. Marta sabía que Lázaro estaba muerto. Fe es confiar en Dios y en su Palabra, incluso cuando aún no vemos lo que Él hará. Por eso, debemos pedirle a Dios que aumente nuestra fe.

Jesús no quiere ser para ustedes simplemente alguien de quien hayan oído hablar en la EBD. Él quiere que lo conozcan y tengan experiencias con Él. Quizás estés pasando por alguna dificultad.

Preséntasela a Dios. Pero, mientras esperas una respuesta, pregúntale también: “Señor, ¿qué quieres enseñarme? ¿Cómo puedo conocer más a Jesús a través de esta experiencia?”. Porque, a veces, solo esperamos que Dios cambie una situación, mientras Él está trabajando para cambiar nuestro corazón, fortalecer nuestra fe y hacernos conocer más a Jesús.


Conclusión

Lázaro recibió nuevamente la vida en esta tierra, pero algún día volvería a morir. Entonces, ¿qué quería enseñarnos Jesús con ese milagro? Algo mucho mayor: Él es la resurrección y la vida. Jesús venció a la muerte y ofrece salvación y vida eterna a todo aquel que en Él cree. Hoy, Él te pregunta: “¿Crees esto?” Cree en Jesús y elige vivir cada día por la fe en su Palabra.

Alabanzas Sugeridas: Quiero oír (40); Dame un corazón (163); Jesús cura y salva (92).

Pregunta para Adolescentes
Leamos Juan, capítulo 11, versículos 25 y 26, y respondamos: ¿Qué le preguntó Jesús a Marta cuando Él se reveló como la Resurrección y la Vida? Respuesta: Le preguntó a Marta si creía en eso. Jesús quería que Marta creyera en Él. “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá. Y todo aquel que vive y cree en mí, no morirá eternamente. ¿Crees esto?” Jn. 11:25-26.


Material de la clase