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Tema: Los milagros de Jesús
“Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.” Mt. 8:2,3
El objetivo es enseñar a los más pequeñitos que Jesús nos perdona y nos purifica del pecado, y que vivir en santidad es tener el corazón limpio de aquello que no agrada a Dios.
Observación: Las profesoras deben leer Mt. 8:1-4, 1 Pe. 1:13-25 y 1 Pe. 2:1-10 al estudiar la clase.
Tiempo de duración de la clase: 5 minutos como máximo.
Niños
Niños, un día, un hombre enfermo se acercó a Jesús. En aquella época, ese hombre tenía que mantenerse apartado de los demás debido a su enfermedad. ¡Imaginen lo difícil que debía de ser para él! Pero ese hombre sabía quién podía ayudarle: ¡Jesús! Se acercó a Jesús, se postró ante Él y le dijo: “Señor, si quieres, puedes limpiarme”. Mt. 8:2b. ¡Quería ser limpiado!
N¿Y saben lo que hizo Jesús? Jesús extendió la mano, tocó a aquel hombre y le dijo: “Quiero; sé limpio” (Mt. 8:3a). ¡Y en ese mismo instante el hombre quedó limpio! ¿Quién volvió limpio a aquel hombre? ¡Jesús! Ahora podía volver a casa, ir al templo y ser feliz. ¡Aleluya!
Y qué hemos aprendido? Al igual que aquel hombre necesitaba ser limpio, nuestro corazón también necesita estar limpio. ¿Saben qué ensucia nuestro corazón? El pecado, aquello que hacemos y que no agrada a Dios. Cuando un niño desobedece a papá y a mamá, ¿eso agrada a Dios? ¡No! ¿Y cuándo dice una mentira? ¡No! ¿Y cuándo pega o trata mal a un amiguito? ¡No!
Y, en los próximos días, podrán ver fiestas de Halloween. En esas fiestas aparecen brujas, fantasmas y otras cosas. Quizá alguien diga: “¡Solo es una broma!”. Pero nosotros pertenecemos al Señor. Por eso, no participamos en esa fiesta, ya que es contraria a lo que enseña la Palabra de Dios (Dt. 18:10-12). Hemos elegido agradar a Dios. Respondan a la profesora: ¿A quién vamos a agradar todos los días de nuestra vida? A Jesús. ¡Aleluya!
Madres
Madres, una de las mayores responsabilidades que tenemos es llevar a nuestros hijos, desde muy pequeños, a conocer más a Jesús. Aunque aún sean bebés, háblenles de Jesús. Llévenlos a los cultos, cuéntenles las historias de los milagros que Jesús realizó y oren con ellos. Enséñenles a no involucrarse con lugares y fiestas profanas, como Halloween, que no agradan a Dios y solo traen opresión. A través de los pequeños gestos del día a día, muestren a sus hijos lo precioso que es conocer a Jesús y vivir una vida que agrada al Señor.
Material Utilizado: Cartel adjunto al material.
Período de alabanza: Estoy aquí para confesar (05); Dame un corazón humilde y recto (164).
Alabanza final: Con el Espíritu de Dios en mi vida (154).
| Dia despues de la clase | Texto biblico | Enseñanza para los hijos |
|---|---|---|
| 1º Dia | Mateo 8:2b | Con el Espíritu de Dios en mi vida (154). |
| 2º Dia | Mateo 8:3 | Jesús limpió a aquel hombre. ¡Jesús puede limpiar nuestro corazón! |
| 3º Dia | 1 Pedro 1:15 | Desde pequeños, queremos hacer lo que agrada a Dios. |
| 4º Dia | 1 Pedro 1:16 | Queremos tener un corazón limpio y vivir para agradar al Señor. |
| 5º Dia | Mateo 5:8 | Jesús quiere que nuestro corazón esté limpio de todo lo que no agrada a Dios. |
| 6º Dia | 1 Juan 1:9 | Cuando hacemos algo malo, pidamos perdón al Señor. Él nos perdona y purifica. |
| 7º Dia | Salmos 51:10 | Pidamos a Dios que nos dé un corazón puro, que solo desee hacer lo que le agrada a Él. |
